Adiós si
no eres capaz de quererme así
no puedes venir sin ser llamado
no nos entendemos al segundo
no haces que no me apetezca (...)
Unirme a mi enemigo porque está claro que no puedo con él, qué inesperada reacción suya, qué poco claro tengo si es bueno o malo. Voy a escribirte siempre pero ya no quiero que me leas. En realidad miento. Me voy porque ya no tengo nada más que decir.
Tú ganas.
No hay comentarios:
Publicar un comentario