lunes, 22 de enero de 2018

propósitos

acariciar el nudo de la garganta
hasta que deje pasar el aire
y si no es suficiente
abrirme el pecho

evitar encontrar en la piel
una fascinación por dejarla brotar y que
caiga por mi cuerpo
resbale

y que nadie me encuentre tan tarde

me alivia que no sea tan fuerte como recurrente

encontrarme en el espacio
y entender que las paredes no se mueven
que siempre están a la misma distancia
la una de la otra

asumir el mundo como algo infinito
y que las posibilidades no se clavan
ni significan nunca
que la soledad como la entiendo vaya a cambiar

dejar de correr tanto
y canalizar la ansiedad
en un ejercicio que expanda mi cuerpo
y que la noche me deje descansar

sábado, 23 de septiembre de 2017

la madrugada
húmeda entre estas paredes
se me antojó indomable

llenita de ese olor a cuerpos calientes
con el silencio golpeándonos
y temblando de rabia
fue de nuevo el abrigo

sin entenderse a una misma
cómo abordar tanta miseria
en estos tiempos de caos y desconcierto

otro cuidará mi cielo

sábado, 16 de septiembre de 2017

mirarme
(no es imperativo)
mirarme, mirarme a mí

despojarme del montón de mierda racional y ordinaria en el que me he dejado convertir
y retroceder hasta aquello que me hizo acelerar el pulso por primera vez

la Pasión,
con su primera letra mayúscula
que de aún muy niña de verdad encontré
y años más tarde, un poco sin saberlo y un poco sin pensar
lo llevé a la piel

mirarme
y concederme un capítulo a reencontrarme
(me, me, me)

me olvido mucho de que soy lo más importante que debo cuidar

mirarme y regresar quién sabe ya cuántos años atrás
a esa comunidad
(que encontré y que jamás ninguna otra logró arroparme tanto)

mirarme y decirme:
no hace falta someterse a ningún compromiso social si no quieres
eras más feliz
o al menos más real
cuando ni siquiera sabías (pero ejecutabas mejor que ahora)
qué era el ARTE
esta vez entero
en mayúsculas

jueves, 31 de agosto de 2017

creo que me repiten cinco veces al día lo enfadada que estoy con el mundo

con quince años (empiezo aquí porque de todo lo que fue antes no tengo recuerdos nítidos) no encontraba mi sitio en un pueblo normal con personas que se comportaban según su edad, el problema era yo que lo vívía todo (bastante más) intensamente. conocí a alguien que me hizo vibrar el pecho y poco a poco caí en una red de pérdida de autoestima, seguridad y control/posesión de mí misma. la histeria vivía en mí y se desataba cada vez con más frecuencia, con más fuerza, se transformó en una ansiedad constante que me impedía ser en singular, existir por motivos ajenos a alguien; me lo dijo, tan claro y tan conciso que seis años después parece estar oyéndolo de nuevo: qué te crees, tú sin mí no eres nadie. consideré más real esa frase que cualquier advertencia de mi entorno sobre lo que me estaban haciendo y en qué me estaba metiendo. uno cada vez más pequeño en el que solo tenían valor para hablar claro aquellas personas con las que no compartía ningún tipo de vínculo. me vendé los ojos y me ataron de piernas y manos. podía intuirlo todo y a veces incluso lo tenía delante y aún así solo me importaba una reconciliación más. un perdón después de una humillación más. un te quiero tan contundente y vacío que se desintegra antes de adquirir sentido.
me desperté un día cuando ya nadie esperaba que lo hiciera. dejé de justificar incluso cuando había justificado el episodio violento que yo había provocado, es que hay un límite y no lo cruzó. pero entonces no sabía que ese límite no es el único y además está mucho antes. hoy todavía digo que éramos niños.

después de eso viví una especie de espejismo. volví a coger la venda y volví a colocármela en los ojos. me pareció estar subiendo a las nubes porque lo que le endiosó fue barrer todos los trozos en los que me había descompuesto y ofrecerme algo que entendí como libertad. me gustas autónoma porque te enseño que así debes ser y estás loca porque yo te digo que eso me encanta. lo más breve que he vivido es hoy una constante en mi vida. de esto aún no consigo deshacerme.

cuando ya estaba al borde y solo me faltaba un héroe más para inclinarme hacia delante me pusieron un terreno de vida por delante. consideré que estaba bien y lo necesitaba porque me daba un suelo firme que pisar mientras intentaba reconstruirme en años difíciles. fui tremendamente agradecida y correspondí con paz, cariño y rutina agradable. para esto no tengo palabras malas más allá de que lo entendí como suficiente y adopté un rol conformista que me devolvió a la jaula. todavía hoy intento resolver la dicotomía entre las situaciones de opresión: duele más la impuesta o la decidida. en qué medida existe imposición en mi decisión. cómo puedo argumentar mi decisión en algo que me han impuesto.
la utilidad que esto tuvo no va más allá de un lugar al que volver y un techo en el que protegerse. lo grité tantas veces y de tantas maneras que terminé por ensordecerlo y solo lo supo cuando todo detonó. fue una época tan dura que la sucesión lógica solo podía ser esa: explotar. ni siquiera llegué a manchar la mitad de todo lo que había arrastrado.

releyendo me he dado cuenta de que he obviado por completo casi doce meses de mi vida: el resumen es exactamente lo anterior pero con desenlace fatal. de esto tampoco me desprendo hoy aunque solo sea por lo salvaje y lo animal.

lo que pasó entre lo último y lo siguiente es tan internamente complejo y doloroso que me lo voy a saltar porque para verme sangrar no hace falta echar la vista mucho más atrás ni mucho más adelante.

ya por último llegó algo puro. algo que no ha reposado lo suficiente como para que todo lo que diga esté meditado y reflexionado desde una cierta perspectiva; aún así creo estar segura de que hay tan poca ponzoña que sacar que su explicación aquí no es otra que el hecho de confundir mantener mi fuerza e independencia con nublarme ante algo que, de haber de sido otra manera, hace tiempo se habría quedado en mera anécdota.
terminado el periodo de estar en el limbo me falta llegar a una conclusión firme de si esta ausencia se debe a respeto o indiferencia. se ha criminalizado la insistencia y se ha llevado por delante el sentido común.


las feminazis me lo explicaron

existen niñas y mujeres a las que quiero que bien por edad o ritmo vital todavía les toca pasar todo esto. también mujeres a las que odié con toda mi alma, que sacaron toda la rabia que jamás creí tener para señalarlas y colocarles otra carga que tampoco nunca merecieron. y a mí también me colocaron muchas cargas. nacemos con tres veces nuestro peso a las espaldas y con todo ese peso cargan también contra aquello que busca aliviarnos. con el mundo ojalá estuviese solo enfadada.

martes, 11 de julio de 2017

I

todavía con el rojo en los labios y la cabeza medio ida
escribo cómo cada vez que freno y pienso
un poquito
noto cómo desde sin saber dónde
(porque nunca sé dónde)
hundes tu mano en mi pecho y lo aprietas

cómo la manera que tenemos de seguir jugando
aún sin compartir tiempo, espacio o palabras
me llenan de heridas que ni sangran ni curan

II

todas esas veces que mientras estoy viviendo
(y realmente viviendo)
me separo del resto y paso a otro plano
los veo en una pantalla y sé lo que me pasa
y aún así empiezo a hiperventilar y querer morir
un poquito
al menos

danzan elefantes rosas
y todos los rostros son a la vez amigo y enemigo
sujeto la primera mano que inspire un mínimo de confianza
un existía y era lugar seguro antes de que la cabeza
se te haya terminado de averiar

III

tenéis la boca tan grande
y habláis tan rápido y tan alto
más incluso que yo, que me siento tan esclava de mis palabras
que mi memoria decide protegerme
y hacerme pensar que esa no era yo
eso no va conmigo

y los cojones de pensar
que podéis dirigir lo que otros sienten
lo que optan por ser fiel a uno mismo
y todas las justificaciones
de te he hecho daño pero la vida no me ha tratado bien
son
humo




lunes, 5 de junio de 2017

solo han pasado cinco meses pero siento que ya he vivido otras seis vidas
recapitulando: crecer, crecer, crecer
la mala costumbre de seguir vaciándome en lo inestable
¿de hacerlo inestable?
la mala costumbre de (otra vez) culparme

pongo el pie en lo que sé que bajo la piel
todo está claro
lo pongo porque necesito sencillez
paz en la espalda
pero ni gano
ni termino de perder

hace tres días he perdido mi tabla en el mar que han sido estos meses
y hoy me he reencontrado con dos viejas glorias
mirándolos he comprendido por qué nada salió bien
y por qué uno de los dos siempre salió más que lastimado

también te digo que de lejos se veía venir

domingo, 15 de enero de 2017

Enero

no es la resurrección de nada, solo pájaros en la cabeza; baja a la tierra niña, poner distancia te va a ahogar. la consciencia de mi propia tristeza y la tendencia absoluta a enterrar ganas. escapadas salvando el alma, ¿dónde están mis recursos?; bloqueo, retroceder, romper. apostar por mi yo correcto, con el trasfondo que me dijo ella, suicidar mi yo banal. valorar la Vida, como nunca, con sus caras. invertir mis modos de ser.

domingo, 18 de diciembre de 2016

no quiero escribirlo porque seguro que se gafa
pero hace semanas que lo noto
"no me gustan las ciudades grandes"
pues qué idea, niña

toda mi vida creyendo
(reafirmándolo los últimos dos años y medio)
que no puedo estar fuera de casa
que me pierdo
que necesito sofá y a papá y mamá

si realmente sale
si al final los tengo bien puestos

no sé si es mi sitio pero me dicen que no podría ser otro
yo también lo creo
y saber que no me voy sola
me deja respirar un poco más

a ver, a ver

sábado, 3 de diciembre de 2016

Creo que es lícito aunque implique un alto grado de egoísmo. Y de nuevo la idea de libertad esclava porque qué más coherente, legítimo, que decidir sobre aquello de cuánto tiempo estamos en este mundo cada uno de nosotros. Qué más natural.
Creo que pretendo encaminar mi vida hacia algo plenamente individual. Me abruman los daños colaterales. Que me afecte la manera de proceder de alguien. Más con lazos; vínculos de sangre, familia escogida, descendencia. Aquel o aquella que veas despertar tantos días.
Entiendo el debate. La polémica. La cuestión de si existen límites, de dónde entonces, de quién es nadie para imponerlos. De cuándo es alguien totalmente consciente y responsable para. Entiendo el riesgo y las especulaciones, yo tampoco lo encabezaría.

si no va por dentro
no hay dolor;
si no ahoga y provoca el pánico
no es emoción
no lo es
traiciona de nuevo la traviesa pasión

No hoy, ni en ningún momento de este contexto en el que vivo actualmente, pero sí la idea firme de ser yo quien lo decida. Cuándo, cómo. Sería curioso que mañana lo hiciese otro. ¿Y si no despierto?





domingo, 16 de octubre de 2016

intento número noventa y cinco de escribirte algo

estos dos años y pico sin saber de ti me han parecido diez
de momento vuelvo en las sombras
ya veremos

viernes, 30 de septiembre de 2016

hasta que desaparezca
la sensación de cuchillo en pecho
retorciéndose, retorciéndose, retorciéndose

sábado, 27 de agosto de 2016

tengo que reconstruir todo esto que me has dejado
los restos de algo que no sé bien
si llegó siquiera a tratarse de una realidad

manos a la obra ya porque
no puedo dejar que mis días vuelvan a perder el color
a crearse un túnel entre el mundo y yo

al margen de todo encuentro físico, mírame
estoy destrozada por debajo de la piel

que no estés
y, sobre todo,
que no vayas a estar

que no haya ya
ni un puede que, tal vez cuando,
es posible que allí

me he implicado entera y necesito más que nunca descansar
ya no se destapan mentiras, no hay nada que entender
no existe burbuja de la que salir, miedo del que despertar

solo quedo yo
comprendiendo lo que supone cada letra de
no soy suficiente

jueves, 21 de julio de 2016

querer salirme de mí
fundirme con alguien y realmente apenas me importa quién
alejo todo
necesito todo
solo los que saben encontrar la fragilidad en mi indiferencia

tengo algo que no quiero
busco deshacerme de lo que rompo
de la desidia que me provoco

justo entre el pecho y la garganta
quiero abrirme y hacerlo parar

safe place en todo lo que parezco repeler y en dejar de escribir tragedias cotidianas


martes, 21 de junio de 2016

solo cesa si me pongo recta
y cierro los ojos
y hago presión con las manos

mi padre dice que madre mía el calor porque me pongo insoportable

estoy pagando las consecuencias
de haberme acostumbrado a
una rutina que no
es
mía
un sentimiento que no
se
mantiene

ni fuerzas ni ganas
sí querer hundirse en la cama
sola
en silencio
soy ultrasensible al ruido

sábado, 11 de junio de 2016

martes, 17 de mayo de 2016

Venas rotas, marcas de sangre en la cara rodean mi pómulo (de forzar). La ansiedad va ya muy adentro y las noches son terribles; no duermo porque me oprime la garganta y cuando consigo hacer caer los párpados se hace incluso peor que la vigilia. Ahogadme para que pueda ser al menos algo tangible. Emborrachadme desnuda en invierno para que la pérdida de nitidez y las piernas temblando tengan una causa. Pegadme una paliza (necesito algo a lo que atribuir el malestar). Volvéis a estar en una pantalla, me siento de nuevo en un plano distinto, habláis debajo del agua...

viernes, 6 de mayo de 2016

ojalá
vomitar
el peso
y los diez años que
tendría
que
esperar

tiemblo y ya no aguantan

domingo, 1 de mayo de 2016

ESCALERA
Puedo aguantar,
ser paciente,
frenarlo a la altura de la garganta.

Trescientos sesenta grados
una y otra vez,
entre tanto ruido y calor.

Hacía mucho tiempo que no me miraban así;
los labios suaves y lentos,
las manos poniendo límites.

Nudo en el estómago
cuando soy consciente de,
cuando entiendo.

Con dos dedos pero suficiente
solo hay que gritarse
no me importa si gritas sincero.

Hoy digo que preferiré siempre
seguirte a dar la espalda
que me hieles (y helarme por ti) a cualquier calor.

Si puede ser un minuto más
que no sean dos segundos menos
puedo aplazar todo porque sé que esto es lo único que me queda.

miércoles, 13 de abril de 2016

como antepongo la mía
y no
no me da vergüenza admitirlo

como en mi orden de prioridades
está el pálpito desbocado
por encima de cualquier tipo de estabilidad

como todo mi ser se bloquea y pierde el color
solo cuando está
solo cuando está

como se cae el suelo entre nosotros
y sé que solo con estirar el brazo
pero no puedo
no quiero
me da miedo

como quisiera inmortalizarlo
en todas sus formas
siendo lo único que rompe el silencio
loco
perdido
pleno

como me hace volver a hacer
volver a sentir
lo que ya creía enterrado

como está cada vez más lejos
y yo más rota

como es así
volvería
lo repetiría
aceptaría todo lo que ahora me viene
como lo hago ya
sin dudar
repetiría todo
mil veces

lunes, 11 de abril de 2016

En qué medida es estúpido no decir. Cómo vas a tener algo, a mantener a alguien. Nunca he sido más estúpida que cuando me forcé a no sentir. Realmente solo me entiendo si me leo, a mi yo de hace meses; distancia y tiempo como solución a todo. No entendí cómo la cabeza puede dividirse entre dos personas hasta que lo viví en las propias, no asumí que soy (como vosotros) incapaz de ver más allá hasta que me está oprimiendo algo la garganta (la culpabilidad). No seré más quien sigue a, ni siquiera cuando me toca, no sé poner límites entre lo aceptable y la humillación más absoluta. Que ya fue. Que ya sé. Exijo valor y soy la primera en esconderme y temblar solo de pensar en dar un paso y que me cierren definitivamente la puerta. Tengo que reorganizar mi cabeza y mis sentimientos y mis prioridades; creo que así la vida va fatal. Ya no solo es que yo le importe a alguien, es que además pueda sentir por ese alguien y por encima de todo que ambos estemos de acuerdo en vivir como yo necesito. Tengo que relajarme, hacer algo con esta mierda que intento no ver y asumir que otra.

sábado, 19 de marzo de 2016

cuántas veces
con los ojos abiertos siendo yo la única
respirabas contra mi espalda

cuántas veces el agua, cuántas las prisas
y el sentimiento de no quiero
necesito quedarme aquí y volver
debajo

redescubrí los violines de amenábar
mientras acortaba distancias
pero
hemos puesto un cristal-espejo entre nosotros

y yo he enterrado por fin al primero
aunque solo sea
porque no dejas espacio a nada más

sí de piernas, pero coraza en el corazón
porque qué manía de cambiar
si siempre me fue bien

lunes, 8 de febrero de 2016

Tengo miedo irracional, pánico a lo hipotético. Ansias de ahora mismo y necesidad de calma, exigencia de orden, de claridad; no me tocas hasta que sepa qué hay después. Desnuda pienso, sin saber dónde acaba mi piel y empieza la tuya te miro para entender que pasando esto no queda nada, no espera nada, no sigue nada. Sin reconocerte una noche se rompe todo, no puedo saber si siempre fue así y no lo supe ver o si el paréntesis cambió más de lo que esperábamos. No recuerdo mis palabras exactas aunque sí sé que en muchas no estuve acertada pero tampoco me paraste. Entonces yo qué. Llevo meses acomplejada con algo que supone la base perfecta para cualquier tipo de relación y es también lo que me hace acabar, frenar y culpabilizar. Cuando los huecos de dos cuerpos encajan no creo que haya más vueltas que darle. Cuando la conexión se manifiesta por fin después de muchos años por qué me obligo a apartarla. Cuando no hay nadie más y no es malo por qué el ahogo y el lo siento, pero hoy no. Pero necesito más estímulos que los corporales, y no puedo mantenerla si me lleno la cabeza con quién sabe qué películas, no necesito abrir ningún frente más. Hace tiempo buscaba dormir sola y ahora lo repelo.

martes, 2 de febrero de 2016

Creo que voy a hacer desaparecer toda esta síntesis emocional. Después de nueve intensos meses de cambios y desarrollo de la tolerancia al dolor, por fin lo veo. No me llevas a ninguna parte. No eres ni un tercio de importante como son otras cosas. Voy a poner entre paréntesis estos tres largos años y en letra tamaño 8 el haberte tocado hace un par de semanas.

(en su momento tenía sentido)

martes, 19 de enero de 2016

lo más bonito nunca se llegó a saber y hasta yo me olvido
menos mal que lo guardé, menos mal que me aferré...

doy asco y pena, lo sé tan bien
sé que te gustaría tanto y me acojona así
sé que aún sin mí no podrías dejar de relacionarlo
sé que fui y con eso me quedo
me habrás hecho tanto mal
habré pasado tantas cosas que no merecía
pero fui
fui yo y eso no me lo va a poder quitar ninguna

sé que fue porque yo ya no estaba
sé que es porque sigo sin estar
había olvidado que me antepusiste tantas veces
y eso no lo sabe, y ojalá...

sé que todavía hoy
porque lo bueno de que tanta gente lo sepa
es que son tantos los que me lo pueden decir
me hace vomitar pensar en esto
antes de toda la mierda hubo algo y qué algo
sé que se construyó siempre bajo el desastre
(y qué desastre)
pero a ti volvería siempre

"nos merecemos algo más que esto, lo estamos haciendo bien, lo estamos haciendo bien..."

lunes, 18 de enero de 2016

martes, 12 de enero de 2016

22.12.2015
2.1.2016
12.1.2016

suelo agobiarme casi sin uno entero y ahora mismo ojalá partirme en dos
me he equivocado tanto
y qué poco sé transmitir

martes, 1 de diciembre de 2015

Al salir de la ducha ahora mismo me he quedado envuelta en la toalla mirando al desagüe. Por estas fechas hace un año lo estaba pasando tan mal que no consigo entender cómo sigo aquí. Era tan frágil y lloraba tanto que protejo demasiado mi indiferencia ahora. Estaba todo tan roto y yo tan perdida. Ida y vuelta e ida otra vez en menos de veinticuatro horas y qué ajenos todos a que no podía decir ni dos palabras. Presión y cambios y decepción para acabar siendo yo la que destrozase lo que me mantuvo (creo). Todo aprobado sin apenas tocar los libros porque mi cabeza estaba en un pozo tan profundo que ni siquiera intentaba sacar adelante algo. Estoy disculpada, pensaba. No quiero esto y la situación no me deja. No celebro el final de año yendo a una fiesta, a mí no me reservéis la entrada, me quedo en mi cama porque como salga a la calle puedo colapsar. De septiembre a enero mi vida fue tan a pique que no puedo creer estar aquí ahora. Entender lo que es no tener una casa, un lugar seguro ni siquiera en términos psicológicos. Vivir todo lo que siempre me dio miedo vivir. No querer volver nunca a la ciudad en la que mejor me he sentido. Sentir completos desconocidos a personas que han visto casi el cien por cien de mí. No hablar de lo que más me ha comido por dentro en toda mi vida. Hace un año estaba tan triste que ahora no entiendo por qué debería sentirme mal si las cosas no van bien. Ahora no sé en qué medida algo debería afectarme. He conocido a las personas que más he sentido cerca y las entiendo menos que a mí.

(añado a 3/11/2015 que hay días en los que respirar es realmente difícil y que sentir que te ahogas cuando realmente no pasa nada y que el pánico se apodere de cada milímetro de ti y sentir inseguridad en cada acción o pensamiento y el frío constante porque es interior

y ahora que tener la cabeza al borde del colapso y el cuerpo temblando y ser consciente de que no te apetece hablar de ello con absolutamente ninguna de las personas que conoces)

lunes, 9 de noviembre de 2015

¿puedes sentir el pánico
en mi garganta
encogiendo mi cuerpo?

puedes sentir
el pánico
cuando das un paso y me pongo delante
para no dejarte ir
(físicamente)

sabré lo que quiero cuando no lo tenga
y lo que no me apetece cuando venga solo

dice c. tangana que te hagas un vestido con todo ese drama

lunes, 26 de octubre de 2015

como al principio el fuego y los muros con palabras
y las manos que juegan
escapan y sujetan
debajo de las mantas

no podía dejar de mirarte en enero
después pasaban los meses y solo quería alejarme
para que cada vez con más fuerza intentases atraerme
de nuevo
cuando eres el primero en ser consciente de que no
nosotros nunca

lo único que sé hacer bien
es suprimir lo que es bueno para mí
(sano)

no me arrepiento y no te quiero
ojalá de otra manera y me importas más que la mayoría
cualquier mala contestación me dolería menos que este silencio

si no puede dejar de pensar en ti algo habrás hecho bien

martes, 29 de septiembre de 2015

sí lo veo y sí lo siento
y no lo hago si vamos a terminar así
aunque en realidad solo haga falta leerme entre líneas

yo tampoco, y no sé cuánto tiempo más me voy a mantener

jueves, 17 de septiembre de 2015

haz lo que tengas que hacer

pedir explicaciones
pedir perdón
terminarte
valorar, sopesar, ejecutar
dejar de comportarme como si estos meses no hubiesen existido
hacer algo al respecto con lo que ha ocurrido estos meses
sentarme a hablar con ella
invitar a la otra a un café (y preguntarle por qué este vacío)
asumir que no van a cambiar y debo quererlos o no, así
dejarme conocer
demostrar lo que significaría no tenerle
avanzar

pero a quién le hablo si nos cruzamos y no existo
si es la única persona que tiene algo de y demasiado contra - mí
y él otra historia
si lo que me llenó a todos los niveles ahora solo me quita
y me encantaría eso de ti
aunque la comodidad de estar triste
solo buscaste mi sombra hasta que dejó de beneficiarte
no sé por qué, si siempre te vi segura
si me destrozan a cada oportunidad y luego espabilan
no tengo clara la confianza
pero podría acabar siendo así como tú dices
y quiero que pasen diez años

jueves, 3 de septiembre de 2015

a menudo se me malinterpreta
y hace mucho que dejé de tener ganas
de aclarar nada

(solo me fío de la letra cursiva
todos los poemas deberían estar escritos en cursiva)

martes, 28 de julio de 2015

después de todo
después de tanto
me niego a asumir que esto es lo máximo que puedo alargarte
no es posible
no puedo retenerte aún
no dejas de escaparte sin dar siquiera pie a demostrarte que no soy lo que era
que ahora te voy a gustar menos pero me vas a querer más
(«más», como si se pudiera partir de algo)

creo en la fidelidad y no en la monogamia
pero pesa más la inseguridad y la experiencia
si no me encuentro yo
si no sé verme
cómo voy a poder aferrarme a alguien

me estoy ahogando

me gusta tanto escribir así que incluso así hablo
tal vez por eso
las quejas de incomprensión

«¿qué tren coges mañana?»

no repetirte
no repetirte
no repetirte

viernes, 24 de julio de 2015

Como este estado no termine ya, voy a caer de nuevo en el despertar y no saber bien para qué. Estoy infinitamente cansada de que todos a mi alrededor necesiten un empujón y nadie sepa nunca cuándo yo. No hablar de algo no significa que ya no exista.

jueves, 25 de junio de 2015

veremos cuándo dejo de verte en sueños, de arañarme el corazón cuando la añado a ella, de empatizar siempre y aún en la distancia, de incomunicarnos, de vivirte, encajar siempre, aceptarlo y arder, quemarme siendo no la primera vez, destrozarme, siempre me destrozas cuando apareces, nunca me hiciste bien y no puedo dejar de suplicar, de avergonzarme de querer repetirte una y otra vez, de no dejarnos nunca y de analizar esa noche, querría estar en tu cabeza y entenderte a ti subliminal, cambiar mi actitud, disfrutar de la tuya, sabía que habría un reencuentro pero no así, ni allí, ni de esa forma; superando toda expectativa, dejando escapar de nuevo cualquier esperanza

lunes, 1 de junio de 2015

llevo todo el invierno buscando mi cama
escapando
escondiéndome
no dejando ver quién soy

una vez más, tarde
no puedo dejar ni un final abierto porque apenas
he alcanzado el clímax

apenas he conocido y en absoluto he dejado que
pero así siempre tengo una última carta
una opción para

soy pseudotodo una vez más
pero al menos lo soy
con esto me vacío pero no estoy vacía
no soy mi cara ni mi ropa
ni mi sonrisa de intentar por primera vez
no parecer triste y enfadada con la vida

han sido nueve meses agridulces
pesando más lo malo y me he sobrepuesto a todo
he sabido lo que es no sentir que tienes una casa
porque en la nueva no dejan de golpearte y en la de siempre
todo es demasiado distinto

he conocido la soledad en su faceta más absoluta
no he tenido nadie para llorar
para hablar
para que entendiera que no entendía
qué hacía
ahí

no he sabido lo que es la lealtad
la tranquilidad
no me han devuelto nada de lo que di

no he tenido ganas de vida hasta hace
pocos meses
y no es por sentirme rota
es porque se rompió todo lo demás

mi vida se reduce a la palabra
distancia
en todas sus definiciones

no vestir de negro no significa que no tenga
el alma destrozada
a veces las ojeras no son de estar delante de la pantalla

que no comparta mi asco interior
que haya dejado de compartirlo
que en el balance entre una vida turbia o sencilla
haya escogido lo segundo
no significa que una puede deshacerse de lo que lleva dentro
de lo que es
de lo que le acompaña desde que tiene memoria
y de su debilidad, siempre

ahora que las cosas van bien
lo agradezco tanto que me siento
caprichosa por —en ocasiones—
no frenar la bilis

podría fotografiar esquinas vacías
paredes en blanco
tela negra de encaje

sombra de ojos corrida y cicatrices

pero he decido que yo no voy a ser mi carta de presentación nunca
no tengo nada que demostrar
sí que mostrar

y no necesito a nadie que decida lo que soy
lo que siento
lo que pienso
ni lo que me duele





martes, 19 de mayo de 2015

He crecido y no sé cuándo. Todo esto antes era caos.

jueves, 7 de mayo de 2015

Poder tocarte solo alzando el dedo un centímetro bastó para sentirte a años luz. Contigo nunca cuadran las cosas pero al final siempre encajas conmigo. Respirarte con nuestro aire ya roto. Yo no puedo buscarte más. Ser valiente es siempre cuestión de no verte.

martes, 28 de abril de 2015

Hay tanta falsa sensación de destrucción. Ahora que soy solo lo que ves.

martes, 21 de abril de 2015

Hoy vuelvo pero para anunciar que en ti ya no me quedo más. Aunque hoy mismo me haya reencontrado con el que se clava, aunque probablemente sea otra despedida de tantas. Ya tengo a alguien que me vuelve a cuidar
(pero no dejo de ser también yo misma)
hay cargas que no se pueden llevar sola.

En realidad siempre ha estado y no sé en qué momento pasé de verlo difuso a la nitidez más absoluta. Aunque solo quise empezar por quejidos,
por placer,
por un abrigo.

Sé que cuando no es gritándote esto se vuelve insoportable.

viernes, 3 de abril de 2015

Contigo tan negativa que real, tan te evoco aquí porque asumo que finalmente ya en ninguna parte. Siempre fuiste el desastre del que más orgullosa estoy. Si me vieras ahora tendrías que frotarte los ojos dieciocho veces. Solo por si te importa: ahora soy muy feliz. En el sentido que tú me quitaste, digo. Después de ti todos fueron buenos aunque no haya sabido nunca muy bien cómo mantenerlos. De vez en cuando alguno resbala.
Pero lo tuyo era un siniestro total constante.

Vaya mierda la decisión de tomar el segundo café hoy pero quién le rechaza algo. No está en absoluto en la línea de todos los anteriores pero no imaginas el bien que me hace. Me gustaría que te alegraras. Sin embargo supongo que ponerte todo en bandeja y no provocar ninguna reacción en ti es un "siempre tiendes a cero para mí" bastante claro.

"Ya no te leo porque creo que sientes todavía algo por él." Es evidente que por ti voy a sentir al menos hasta la catarsis. Me he adaptado a otra cama, a otra voz y a otras caricias. Nunca entenderé por qué no antes, pero este es mi mejor tarde que nunca.

Ni siquiera me dueles. Sin dañarme, ilusionarme, alterarme o llamarme no dejas de hacerme sentir. Sentir qué, y sí. Dos y todavía sin, entiendes, a intentarlo indirectamente debería quitarle ya el prefijo. Otra noche que se va contigo, empieza por ti, se clava sin

("pues yo también te echaba de menos a veces")

jueves, 12 de marzo de 2015

Creo que si me duermo en cada esquina es para verte más tiempo. Aunque la realidad me golpee incluso en sueños. Aunque te conozca tan bien que mi cerebro ni siquiera idealice el reencuentro. El cara a cara y el "nada, ya está", "venga, se acabó", "no tiene nada que decir, parad ya", que me defiendas, yo sé que al final te pondrías de mi lado pero nunca estarías a. Tres y todavía sin, todos menos yo. Porque cuando yo...

martes, 10 de marzo de 2015

Yo no, y no lo asumas si no quieres
pero entiende entonces que te estás obligando
a sentirte solo cuando
joder

jueves, 5 de marzo de 2015

Ojalá dejar de escribir para dejarte también a ti. Y no tener esta sensibilidad contigo. Ni anticiparme a ti. Siempre. Siempre. Siempre. Siempre. Ojalá salgas de ese estado de ceguera algún día, ojalá te acuerdes de mí, ojalá dejes de borrarme tanto. Y tener los ovarios alguna vez para enseñarte esto. Para que te reconozcas solo. Para que te leas. Por qué, a ver, por qué te me escapas tantas veces, tan rápido que ni siquiera sé si de verdad te tuve. Siempre de las pocas personas de las que me duelen las malas contestaciones. Porque qué buenas son las buenas. Ella contigo lo que tú conmigo y por eso persigo lo que nunca va a mirar hacia mí.

lunes, 2 de marzo de 2015

Siempre te vuelvo a intentar con miedo, indirectamente, protegida. Respaldada por mi sola autoconvicción, dándote oportunidad a; si no la coges sigue siendo mi problema y mi obsesión, mi escribirte por si acaso, el me gusta saber que te hablo aunque dudo que te acuerdes de que existo. Siempre los microinfartos cuando salgo del portal, el te busco en todas las caras solo por si puedo volver a verte dos segundos desde el autobús, de frecuentar y escapar inconscientemente de los lugares donde más probable sería encontrarte. Siempre el quién sabe, siempre el mierda, hoy otra vez, hoy vuelve a ser no, y tú mientras por favor sigue así. Si en algo tengo que echarme flores es en que te estás perdiendo a la que más podría compartir tu ir como la seda. Yo sé cómo eres, yo entiendo tu vida ahora (y tengo demasiado claro que es una cortina de humo). Tú necesitas el cariño de pareja, incluso dominar; llevo demasiado tiempo concienciando y concienciándome de lo que no se debe hacer en una relación y lo tengo demasiado fácil porque es justo lo que hice contigo. Yo ya me conozco muy bien la humillación, las amenazas, el rechazo y el autorechazo. El lo siento, no volverá a pasar; el perdóname por querer tener vida más allá de ti. Siempre el "mía" en mi cabeza, en tus certezas. El yo creo que era por inmadurez y ahora... y ahora tú...

miércoles, 18 de febrero de 2015

Hace cuatro años te grabé en la parte de atrás de una pulsera de plata
"SIN TI
YO NO"

y al final yo sí.
pero cómo.

martes, 17 de febrero de 2015

Sigues siendo
el que siempre
el que en todas las circunstancias
y el que bajo ninguna.

El que no se merece
ni un ápice de mí
el que me tiene entera sin ya pedirme nunca
el que está vacío y me llena
y el que cuando se llena me vacía.

Con el que tuve la historia más
horriblemente bonita de mi vida
desde un "¿nos levantamos?"
hasta tu "yo lo único que sé es que me quiere más de lo que tú podrías quererme nunca".

Pero quién te va a querer más que yo.
Joder.

Quedan pocos meses para cumplir tres años
llorándote casi a diario
pensando que ahora soy tan diferente
que podrías quererme más
y yo podría quererte mejor.

Nunca llegaste más allá
los hubo que estuvieron más dentro
pero tú eres el único al que no consigo hacer salir.

Este blog
no voy a mentir
es para ti
siempre para ti
ojalá me hayas leído alguna vez
PORQUE ESTOY TAN SEGURA
DE QUE TE RECONOCERÁS EN CADA LETRA.

Llevo un par de meses creyendo que ya no me dolías
pero hoy vuelves a ser
el único por el que lloro sin que me haga llorar
(aunque en su momento lo hiciste tanto que tal vez ya se te hayan agotado las maneras).

Yo sé que si no te doy por perdido
es porque nunca lo intenté por última vez
y que llevabas dos años viviendo una relación
que empezó con daños colaterales
y eso nunca...

A ti siempre voy a querer leerte
escucharte
verte
porque sentirte ya te siento
y de quererte ya
muda.

martes, 10 de febrero de 2015

Uno de doce con un mayor porcentaje de felicidad que de tristeza. Aunque sepa que es pasajero. Aunque tenga demasiado claro que es únicamente para la transición. Que aunque tanto el nivel físico como el emocional hayan subido a la vez, uno se ha bloqueado. O lo he.
Siempre estás después de; siempre eres el que afloja el nudo cuando no quiero hacerlo sola. Pero esta vez es diferente, o lo haces diferente (o lo hago, creo que lo hago).
Creo que necesito una conversación tan larga sobre tantas cosas con alguien a quien le pueda contar todo que voy a explotar. No sé si el pensamiento de que a nadie le importa lo que tenga que decir es por autoconvencimiento o realidad. Imagino que la puerta sigue abierta pero a lo tuyo no entro.
De verdad y por primera vez en toda mi vida necesito decirle a una persona física que a todos nos toca alguna vez, que va mejor pero sigo teniendo miedo, que la vida decidió que eso no era suficiente y me obligó a sumar el "este no es mi sitio" y el "aquí no eres bien recibida" que me dolieron tanto, no por el hecho en sí sino por las circunstancias. Gritar que se me fue de las manos una de las cosas más importantes que tenía, pero que más a él, y que lo de dar por sentado que no echar de menos significa que no me siga jodiendo hasta el infinito dejadlo a un lado porque no es así. Que me sienten y me digan "habla", y ya está, que no necesito ni que me escuchen realmente. Enero acaba de ser como la recuperación de la segunda mitad del último año y si vuelvo a lo de antes creo que no podría aguantarlo más tiempo. Estoy buscando en el sitio equivocado pero no quiero irme. En ese sentido las cosas no podrían ir mejor y siempre me parece que camino sobre inseguridades. Cada vez duermo menos y mi autobiografía se titulará "Cinco minutitos más".

lunes, 2 de febrero de 2015

Ni mierdas en la cabeza, ni si tú así yo más, ni hoy no me ves la cara porque me he enfadado con el mundo y eres la única que lo paga. Sí sonrisa diaria, sí cumplir lo que se dice y la buena memoria con los detalles más estúpidos (y especiales).
No hay un hoy conoces esto pero te queda todo un mundo con el que estremecerte; ahora solo se reduce en esto es todo lo que hay y, a mayores, cada puta mierda que descubras de mí va a engancharte todavía más.

Hoy vuelvo a dormir cuatro horas y qué más da si mando a la mierda mis sueños por esta realidad.

miércoles, 28 de enero de 2015

A partir de ahora me desvinculo y continúo atravesándote y poniendo el punto de partida justo después de ti. Que en paralelo ya llevo demasiado tiempo. Todo esto viene a que se me ha ocurrido que yo valgo lo suficiente como para merecer el respeto de cualquiera, pero tú te ganaste no valer ni una milésima del que te tuve yo siempre.

Si el contraste entre esto y lo anterior es demasiado fuerte no importa, en realidad es habitual, lo cierto es que nunca fuimos muy de suavizar nada.  

martes, 13 de enero de 2015

Aquí la calefacción por primera vez y la casa todavía está caliente después de un amago de. Pero yo ardo y ese contraste me quema de frío a través de mi jersey calado. Si hablamos de ruido te hablo de la lluvia de Santiago, si hablamos de intensidad me río porque somos. Entre mis planes se encontraba la trivialidad (fugazmente relevante) de irme a dormir hace cuatro horas. Qué estupidez si tratándose de mí siempre es al límite, siempre fuera de la línea, desfasado, aleatorio, utópico. El silencio de madrugada solo puede ser roto por teclas o susurros, y mira, otra noche sola. 

"polvo
y herida"

sábado, 10 de enero de 2015

De la mierda esa de que cuando estoy feliz no lo escribo (o no os lo escribo).
Pero es necesario dejar constancia de que los cambios radicales
cuando son buenos,
son MUY buenos.

Y que aferrarse a lo que ya hace mucho tiempo que terminó solo te pudre, que escapar de la ventana a la vida nunca es una decisión inteligente.

Siento el poco sentimiento hoy
pero es que si no existe cómo voy a plasmarlo.
Solo ganas infinitas de que cada día sea mejor que el que se terminó ayer.

"Como si la gente fuese un cuadro pintado ya muchas veces y tú eres algo especial que alguien pintó por primera vez."

lunes, 5 de enero de 2015

(de la misma forma que era feliz con el rostro serio
también puedo llorar solo por dentro)

Lo de la coraza ya lo sabes, que sin ofender a Benedetti y todo eso. Pero vuelvo a cerrarla porque la mierda cuando de verdad es mierda siempre llega de quien menos te lo esperas. Por lo tanto mejor no esperar nada de nadie, menos incluso de lo ya poco que esperaba últimamente.
Tú tirabas siempre de algo que iba bien y por eso te cansabas cuando iba un poco mal.
Yo me acojoné a la primera (medio segunda) de cambio y dije adiós.

No sé: siempre tuve más claro lo que no quiero que lo que sí.
Pero eso no significa que a ti no te tuviera como algo inamovible.

Olvídame por histérica o como quieras llamarlo. Yo a ti por romper lo único que te pedí. Aunque siempre te gusté más gritando y tú a mí sin ser nada de lo que buscaba. Si te parece bien, voy a eliminar mentalmente todo lo negro y quedarme solo con lo bueno (que sigo sin creerme que fuese tan bueno) como te dije que tenías que hacer tú.

Túmíyotenosme -> suprimir




sábado, 3 de enero de 2015

Por mis escapadas
y tu constante buscarme
mi yo no soy de nadie
pero siempre fiel a ti

Cómo no voy a olvidarte
si tengo la misma contraseña para todo
y no podría vivir sin la opción "recuperar"

Cómo vas a doler
si ya hace mucho que un tanto por ciento
de mi cabeza
ya no te evoca

Si siento pena pero por haber perdido el tiempo
mi tiempo
una vez más en alguien que
"yo bajo ningún concepto quiero hacerte daño"
(pero después la excepción rompe la regla)

miércoles, 31 de diciembre de 2014

Cómo explicarte que solo siento que necesito a alguien cuando puedo pasar días sin verlo y tan en paz. Pero no voy a pedirte que adivines cuándo necesito estar encerrada y que no salgamos de la cama o cuándo te grito con los ojos que me saques a pasear medio escondida en la bufanda y no poder mover las manos del frío y sin embargo querer que esa salida sea eterna.

Que la luz tenue mejor,
y la música también
(pero los gemidos no)

Y que hay alguien que tiene razón y qué más da lo que sintáis vosotros al respecto de lo que escribo. Cierra los ojos si no quieres seguir leyendo, por lo menos mis puñales tienen cierta elegancia. Repito que me ahorráis mucho tiempo si me avisáis de vuestra no lealtad al principio. Todavía hay quien cree que estoy en esta situación por gusto, que miento al decir que no puedo aclararme, que despido sentimientos que en realidad se van solos. Me gustan las canciones con cuarenta y cinco segundos finales de caos musical.

miércoles, 24 de diciembre de 2014

Adiós si

no eres capaz de quererme así
no puedes venir sin ser llamado
no nos entendemos al segundo
no haces que no me apetezca (...)

Unirme a mi enemigo porque está claro que no puedo con él, qué inesperada reacción suya, qué poco claro tengo si es bueno o malo. Voy a escribirte siempre pero ya no quiero que me leas. En realidad miento. Me voy porque ya no tengo nada más que decir.

Tú ganas.

viernes, 19 de diciembre de 2014

Sois amago de todo.
En paralelo a ti ya llevo demasiado tiempo.
He borrado la entrada anterior porque no quería ni leerla.
Fue hoy un contraste demasiado brusco, de todas formas nosotros nunca fuimos muy de suavizar nada.

Que se acabe ya esta semana, y este mes y este año.
Y con él podéis iros todos los que "siempre estoy"
y a la mínima
no os encuentro ni aunque os llame a gritos.

"Yo ya sé que tú no eres muy de exteriorizar, pero quería dejarte la puerta abierta."

Hoy ha sido la primera vez que me he planteado quedarme en Santiago.

martes, 16 de diciembre de 2014

Genero un odio infinito hacia todo aquel que cotidianiza los trastornos mentales, se autodiagnostica una puta mierda de etiqueta y lo utiliza como carta de presentación. Por eso he sentido una leve vergüenza de mí misma al pensar en mí por un segundo como "mente enferma". Pero creo que mis métodos para que no desaparezcas no son demasiado sanos psicológicamente hablando.
(ahora sé que gente me lee y me cuesta más escribir)
Tú me cuestas, tú me cuestas más que nadie; me pesas, me oprimes, me aprietas, se-me-aprieta-el-corazón-tan-fuerte-si-te-evoco. Tengo fragmentos de ti en cualquier parte, lejos unos de otros, sé que si los recompongo me desmonto yo.

Esto no va a acabar sin daño. Porque todo lo que tengo en mi cabeza se vuelve loco en cuanto tengo que explicarlo y tú como receptor tiendes a malinterpretarlo todo. A veces creo que desde que las palabras salen de mí hasta que llegan a otro se abre un abismo entre ambos que absorbe toda la buena intención de lo que digo y maximiza el ligero tono sarcástico convirtiendo mi frase en un puñal directo y fuerte no en el centro, sino ahí a la izquierda. Qué fácil es hacer las cosas bien después de quejarme a gritos.

sábado, 13 de diciembre de 2014

¿Cuando dices que es arte te refieres a que lleva un "antónimo de" delante? ¿Cuando me cierras tus puertas un día aleatorio después de dos años manteniendo ese atisbo de regreso se trata de una decisión individual o condicionada? ¿Cuando la única persona que me conoce casi mejor que yo misma me dice muy seriamente, mientras bebe café, que todo este camino sentimental empezó pero también va a acabar en ti, es normal que no lo dude ni un segundo? ¿Puedes, por favor, enseñarme lo que eres ahora? ¿Por qué mantienes algo tan desgastado cuando siempre fuiste de novedades? ¿Por qué confías en algo que nació de una ruptura? ¿Yo te enseñé algo? ¿Qué fue verdad? ¿No tenéis en serio los suficientes sentimientos como para crear una vida juntos y no tirar de modificar la que fue nuestra? ¿Los verbos en pasado, para cuándo los dejo de utilizar? ¿No vas a salir? ¿Ese "yo de ti no puedo decir nada malo" que me confesaste a solas, dónde queda? ¿Pongo entonces el punto final con la llamada posterior y ella de fondo amenazando? ¿Empiezo ya a preocuparme en serio por esta obsesión o espero al fracaso de intentarlo por última vez? ¿Sabes que no haría nada mientras alguno de los dos siguiese acompañado? ¿Pero me confirmas ya lo que yo ya sé que sientes? ¿Y esa necesidad de enseñar continuamente vuestra puta nube de falsa felicidad?

Te escribo a ti y a nadie más de momento porque me quemas en los dedos. Porque ya están todos cansados de oírme mencionarte y porque yo misma pienso que tengo un grave problema cuando me sorprendo pensando en cómo forzar encuentros. Cualquier día llamo diciendo que no hay autobús de vuelta y que no lo pensé antes de subir. De los dos siempre hay uno que sufre más y no veo justo que siga siendo yo. Tú descargaste todo el daño que podías hacer a alguien en mí y yo jamás te deseé ningún mal. Así que si mi única forma de desahogarme sobre ti es escribir, y escribir con un deseo aquí en el fondo de que algún día llegues a leerlo, dejad de hacerme sentir culpable. Entre las cosas que no se eligen está esta (y créeme, nunca fue mi intención... pero eso ya lo sabes).

Y ahora respetándome bien poco, te enseño el principio de algo que lleva mucho tiempo escrito: ...de la inestabilidad, de las malas caras, de las broncas nocturnas. Me enamoré del dolor cuando me colgabas (...) de las contestaciones frías y de los celos. De los otros y de tus otras. (...) y dejábamos de ser dos. Me enamoré de nuestras idas y venidas, y aunque pueda sonar extraño, también me enamoré de tu risa, y de las tardes debajo de las sábanas haciendo nuestro mundo, y de

.
.
.
.

...acuérdate tú.

martes, 9 de diciembre de 2014

Era la única puerta que yo consideraba todavía abierta.

Gracias por echarme sin preguntar si quería irme.
Gracias por borrarme (porque siempre me escribiste a lápiz, por si acaso).
Gracias por manipularme y ahora dejarte manipular.
Gracias por el "yo no tengo nada malo que decirte" justo antes del "no quiero saber nada más de ti".

Voy a relativizar, porque si no lo hago podría arder ahora mismo. No tengo claro todavía si quemas por placer o por cautela. Esto sí que es una hostia de realidad después de la noche de ayer.

Yo ya solo escribo por si te acuerdas de leerme.

miércoles, 3 de diciembre de 2014

Todo lo que por nada del mundo querrías que pasara nunca.
Todas las situaciones que llevas dieciocho años intentando evitar.
Todas las certezas que tenías.
Va mal, y todo a la vez.

Digo que tengo dieciocho años y me parecen treinta más. Dieciocho. Yo ya viví muy rápido a los quince. Dudo que pudieras reconocerme ahora. Lo más bonito de nosotros era lo fuerte que nos llegábamos a comprender con el abismo de diferencias que teníamos por medio. Te juro que hay un punto clave. Hay una esquina que siempre giro un poco decidida, un poco jodidamente a punto de entrar en pánico. Mi punto de partida eres tú y sigo manteniendo que borraría todo lo anterior. No me mataste pero tampoco sé si me hiciste más fuerte. Mudo desde ti (y hasta que vuelvas). Miro al futuro y solo veo silencio.

"tú eras lo mejor que teníate amo, carajo"

domingo, 30 de noviembre de 2014

Conmigo no puedes, no valen las jugadas sucias, nunca me la jugaron limpio. Están siendo los peores días de mi vida y no tengo a nadie tan de verdad, tan fuerte como para que no me cueste contar lo que me pasa. Tengo la sensación de que se me va el tiempo constantemente en lo que y en quien no merece la pena. Llegan personas que podrían merecerlo. Sigue intentándolo el que seguro que la merece, no se va el que nunca lo mereció. Esta semana podría ser el punto de partida, la parada y el arranque; podría empezar el resto de mi vida (como cada día) totalmente diferente a cómo la conozco ahora. En contra de mis ideas, junto las manos para que todo vaya bien.
Pero repito que a mí no me valen los chantajes, los celos encubiertos, los imaginarme qué pasará. Yo ya no espero nada de nadie, conmigo las personas ya no empiezan de cero sino de menos diez; qué posición tan triste o tan cauta. Los sentimientos de mucho tiempo degeneran y mientras queremos arreglarlos y salvarnos, solo destrozamos lo que debería quedarse como un precioso recuerdo. Y nunca.

domingo, 23 de noviembre de 2014

Mañana esto tiene que cambiar (todo tiene que cambiar). Estoy sensible en grado superlativo y sigo prefiriendo mi desgracia a la suya. Siempre la mía antes que la suya. Otro domingo de vuelta a la capital, de nuevo mañana será lunes y quién sabe si esta semana será peor que la anterior. Últimamente cada vez que pienso que he tocado fondo me sorprende la vida. Ya me pongo ante el volante, ya llevo yo el coche pero debería empezar a conducir también otros aspectos de mi vida. Lo cotidiano no cambia y me aporta seguridad: dolor de ojos por llevar las lentillas demasiado tiempo, leche con cereales de cena; a las personas nos definen este tipo de cosas. Y he aprendido hace un par de días dos cosas muy importantes. Más la segunda que la primera, pero querría seguir desconociéndolo. Se me ha pasado incluso una fecha que tengo grabada a fuego en la memoria por tener la cabeza en otro lugar muy, muy lejos. Ha sido un semana rara, desde luego. Nada ha salido según lo planeado y vuelvo al no respirar y a las tilas para dormir. Ahora mismo cualquiera podría hacerme llorar con cualquier puta cosa. Y para acabar este domingo se me ha roto la maleta al salir del tren.

miércoles, 12 de noviembre de 2014

El desamparo absoluto, el cada día con alguien distinto porque ya no encuentro hogar en nadie. Siempre las manos frías y la cama vacía, siempre el hoy no me levanto y el dormir sola. Me estoy cansando de dormir sola. Empiezo con otra para sentir que existen personas incluso más perdidas que yo, juro que he dejado de encontrarme, creo que tú de buscarme. La sensación de pérdida constante y mi primer alejamiento, tu reiterado punto y final. El golpe de viento de la vida cada mañana al salir del portal, su puesta en funcionamiento, mi desconcentración porque te encuentro en todos los rostros. Las piedras de esta ciudad, la zona vieja por la que me encanta perderme y seguir a madres que me lleven hasta ti. La angustia por provocar rabia, la culpa por no poder deshacerme de ti. El creer que me escondería en todas las estaciones de tren, en todas las paradas de autobús por si, por casualidad, por algún capricho del destino, llega una tarde cuando ya oscurece y entre toda la multitud fuerzo un reencuentro. Tengo que dejar de fallar entiendes, tengo que dejar de culpar. Y dormir más. Todos los días mi cabeza me pide dormir más.

martes, 11 de noviembre de 2014

Paradójicamente el mismo frío, el mismo cielo gris que me hace temblar en un rincón durante todo el día es el principal motivo por el que consigo salir de la cama cada mañana. No paro de repetir que no tengo nada que hacer cuando en realidad las tareas me comen pero tengo los ánimos tan bajo cero desde hace dos meses que mi (ya de por sí escasa) iniciativa se ha vuelto prácticamente inexistente. Como mal y duermo peor, sonrío menos que de costumbre y mi humor ha mutado de molesto a insoportable. Pero todavía existen personas que me ponen buena cara y es admirable. Aunque últimamente me esté llevando palos con las últimas personas que imaginaba, aunque esté cavando ya el hoyo para las que esperaba que sucediera en algún momento. Mi creatividad sube a la vez que bajan mis ganas de explotarla. Estoy rodeada todo el tiempo de lo que más me gusta y ni me acerco, me ofrecen continuamente herramientas y oportunidades para conseguir buenas cosas a través de ello y sigo construyendo mi muro. El mismo que tiré hace ya mucho tiempo (acto del que no dejo de arrepentirme cada día). La soledad voluntaria. Qué hay más bonito. Y qué más que te saquen de ella. Pero la soledad.

(infinito amor a las personas que saben cuándo venir y cuándo irse)

sábado, 8 de noviembre de 2014

Supresión radical con la buena voz de fondo, las cuerdas que tengo tantas ganas de acariciar de nuevo; me estoy normalizando en exceso.

miércoles, 5 de noviembre de 2014

Publicar y borrar una entrada cien veces. Casi el número de vueltas que das en mi cabeza, casi la cantidad de giros de cabeza cada día en esta ciudad. O las imaginaciones de un coche negro y un gesto de sorpresa, o una equivocación telefónica. O no. Mis letras a ti, mi sinceridad más sincera y cómo te resbala. Las horas nocturnas que me robas y la forma de abarcar mi estado de inconsciencia. Te juro que ahora sí que te engancharías a mí. Te juro que no ha sido premeditado pero parece que el fin era este. Tu rechazo me golpea fuerte incluso en sueños y el sentimiento de culpabilidad cada segundo que paso despierta. Celebro tus méritos y lloro tus fracasos más que tú, aunque te cueste creerlo, aunque en el fondo sepas que siempre ha sido así. La necesidad de volverte a conocer, de preguntarte lo que ya sé. No lo he dado todo por perdido porque por miedo nunca lo he intentado por última vez.

sábado, 1 de noviembre de 2014

No me gusta que entren en mi habitación sin llamar. Ni que los ojos no quieran abrirse al despertar. No me gusta el intervalo de tiempo 12:30pm - 16:30pm. Tampoco el proceso de rellenar una ficha cuando me llevo un libro prestado de la biblioteca, ni estar pendiente de la fecha límite para renovarlo. No me gusta el semáforo que hay al lado de mi casa, las calles cuesta arriba, los días soleados pero en los que hace frío. Ni socializar ni la inercia. Los plazos de entrega, qué poco soporto los plazos de entrega. La intolerancia en cualquiera de sus formas. No me gusta absolutamente nada mi poca fuerza de voluntad y la conspiración del mundo contra mí cuando me pongo a hacer algo con toda mi concentración. La rigurosidad, exactitud y severidad se pueden ir a la mierda. No soporto la música más alta que mis pensamientos. Nunca sé cómo terminar algo.

viernes, 24 de octubre de 2014

Me he dado cuenta de que cada vez tengo menos lugares a los que volver
menos pies que se pierdan conmigo
menos compañía para un café.

Los dedos de una mano se redujeron a una
y ahora casi ni ella sola.

Ahora en lugar de escoger quién se sienta conmigo en el autobús
voy descartando nombres hasta que solo quedo yo
y esta soledad involuntaria facilita el asco hacia una misma.

Creo que ya nadie me escucha
y si alguien me escucha no acaba de completar la acción.
No procesa lo que le digo y no trata de entenderme.
Trata digo, porque ya asumí lo utópico que es hace mucho.

No tengo ni a quién decir que me siento sola
si sus respuestas siempre son
"me tienes a mí"
o
"es lo que siempre quisiste".

Ya hace tiempo que la imagen de alguien a mi lado no se vuelve borrosa una noche de fiesta
no existe persona a la que invitar o que me invite a chupitos.

Y sí que existen
una, dos, tres personas
que me quieren e intentan comprenderme
pero es tan grande el abismo
tan profundas las diferencias
que solo cuenta el
"bueno, están ahí".

Los más semejantes a mí se fueron
una por distancia física
otra por distancia emocional
y otro por desamor.

Últimamente me mareo cada vez que me despierto
no sé si es por lo poco que descanso
o por lo contra mí que se han puesto todos.

Vuestras putas lenguas se mueven tanto
para decir tan poco.

"Mi felicidad no es creativa"
aparece en mi cabeza todo el rato.
(sí podría valorar a la persona que escribió eso)

"Cambia tú."

miércoles, 22 de octubre de 2014

(que con tener alguna solo una vez al día, soy feliz)

tranquilidad
mesa despejada
biblioteca
ducha
café
instrumentos musicales
libretas
bolígrafos

...

Creo que no he gritado lo suficiente lo mucho que valoro el silencio. Que me saquen de casa con un: "¿café?" (por favor, sacadme de casa con un: "¿café?"). Hoy he suspendido el examen de conducir pero ha sido un bonito día. Adoro a las personas que me intimidan con la mirada y a las que paralizan el mundo cuando hablan. Lo intenso. Las trenzas, lo olvidadas que tenía las trenzas. La mala orientación en las estaciones de tren porque inconscientemente camino a buscarte. Prometo que no tenía intención de escribirte cuando empecé. Acuérdate siempre de que es más bonito querer porque sí. Porque no podría ser de otra manera. "a Hache". Tú también caminas sin saberlo a buscarla.

lunes, 20 de octubre de 2014

Y es que sin ti, los días se volverán barrancos y los barrancos se volverán reales. Real como esta tarde fría y gris de noviembre en la que fumo el último cigarrillo como si el mundo fuese a acabar mañana. Mañana, como si hoy no fuera tampoco peligroso. Peligroso como tu estilo de vida, ese al que me he vuelto tan adicta que creo morir de abstinencia. Abstinencia de lo que tarde o temprano me acabaría matando. Matando como la vida, que ya de por sí es homicida. Homicida imitando a mi corazón, que el jodido no renuncia a estar sin ti. Sin ti, de lo que huyo. Huyo y al final siempre vuelvo. Vuelvo del verbo volver, ése que me prometí un día borrar de mi diccionario biológico. Biológico como este reloj que me marca que ahora no, y después tampoco.

domingo, 12 de octubre de 2014

El amor es hacer una lista de pros y contras a la que no harás ni puto caso.
Ponerse de acuerdo en el "cuándo".
Gastar media vida en clavos.

viernes, 10 de octubre de 2014

Qué bien haber vuelto. Entre comillas. Porque realmente nunca me fui y sé a ciencia cierta que no recuperaré jamás lo que en algún momento brillé. Pero así son las cosas. Existimos a ratos; unos mejores, peores, se va llevando. No creo ser la misma que esa a la que observo tras la pantalla. Me he dejado el mundo interior en alguna parte. Si quiero recuperarlo, tampoco estoy muy segura. Creo que superficialmente se vive mejor. Y digo yo que si alguien lo habrá notado. Que estoy a trozos, digo. Que me falta algo. Tendré que descubrir si eso se muestra cara al público o es algo incrustado aquí dentro que debo asumir - como tantas otras cosas -. No, realmente, tampoco he dedicado tiempo a pensar en ello. Es necesaria la soledad más absoluta para darte la hostia contra ti misma. Y despertar. O renacer, o reinventarse. Qué pereza. 

lunes, 6 de octubre de 2014

Las semejanzas cada vez más evidentes, la disparidad cada vez más necesaria. Más clara. Alivia. Separaros es esencial. Creo que nuestro sustento está basado en vuestra igualdad y nuestra continuación en vuestro antagonismo. Es importante señalar esto: cuando escribo sobre este tema tengo que recurrir a todo mi arsenal de sinónimos de "parecido" y "diferencia". Domingo/lunes, 1:27, al menos eres más sano (y qué ironía). Iba a escribir que te quiero. Y qué tópico me sonaba. Qué estamos haciendo nosotros el mundo con los sentimientos.

viernes, 3 de octubre de 2014

domingo, 28 de septiembre de 2014

Es un minuto menos. Te escribo y es un minuto menos. Solo dos personas existen capaces de entender la magnitud de esto, de lo que significa que sea
un
minuto
menos.

Hace tanto que esa frase es mía. Tanto tiempo atrás que hice nuestros lo minutos (los segundos). Te lo escribo porque no puedo besártelo. Te defino el amor porque no puedo hacértelo (porque estabas vacío). No se puede leer con vacío. No se puede entender sin voz. Sin tonalidad (sin susurros). Llámame esta noche (otra vez) como antes (y como nunca).
Llámame y te enseño lo que soy sin ti.
He vuelto a escribir.
(empiezo a pensar que esto
no es
compatible
contigo)

miércoles, 24 de septiembre de 2014

y mis uñas
hoy siguen rojas
solo hoy
(y eso lo dije ayer)

hay un momento
entre las cuatro y las cinco y media
de la tarde
en el que parece que el mundo ha dado un parón
brusco

pero mi cerebro no para
para bien o para mal
no echa
el freno

y a veces duele, porque
todas estas vueltas vertiginosas
tienen que llegar a algo
a algún punto
si no, a qué tanto

ya casi no gasto tinta
o al menos no
en lo que me gustaría

las buenas noticias del día
se basan en lo mucho que he cambiado
(aunque ni siquiera sea)
aquí dentro

martes, 23 de septiembre de 2014

A veces puedo reconocerle en tus palabras. Ya demasiado tiempo como para saberlo con certeza; lo que todavía no tengo claro es si es por vuestra similitud o por mi obsesión. Todos los días nos rompemos en mi cabeza, te lo prometo, cada día te echo de aquí. Incluso así te reflejas en cada una de las muchas gotas que llenan esta ciudad; inconscientemente lo dejé y lo dejé y empecé y me esforcé por ti. Eres la materialización de todo lo que me produce rechazo y por encima de eso no dejo que desaparezcas nunca. Si de verdad hay algo que me atrae en una persona es precisamente eso: que sea la descripción exacta de lo que me provoca arcadas pero sin embargo quiera mantener a mi lado. De microinfarto en microinfarto van estas semanas aún cuando la cabeza y el corazón están en el sitio correcto. Adoro el misterio breve y más que la gente que sabe lo que tiene que decir, prefiero a la que conoce lo que callar. Nos dominamos mutuamente y, sí, a las bestias mejor separarlas. Contigo lo tenía negro, nublado intenso o todas las metáforas deprimentes que te puedas imaginar. Siempre he querido que me duchen acariciándome el pelo y la piel mientras yo lloro sentada en el suelo de la bañera con los brazos agarrando mis piernas dobladas. No me censuréis. No me censures. Quién sabe qué es cierto y qué ficción; acabo de caer en que tengo que hacer un trabajo sobre este tema para clase y que lo único que no me falta es inspiración. La rima no fue a conciencia.

domingo, 21 de septiembre de 2014

Del pasado, del cambio. Hemos sufrido una metamorfosis en grado superlativo. Te hablo a ti y en mis palabras podrían reconocerse cincuenta más. Me perderé pronto si sigo hablando en la generalidad.
La mitología griega y las costumbres de la antigua Roma. Y tu cobardía y mi rencor. Mi copia barata, las casualidades, la literatura gallega y conectar en tan mal momento. Sus idas, mi fuerza para hacerlo venir. Tu paciencia. El capricho infinito, las horas en carretera y tus palabras sobre el silencio del cansancio. La evasión. Hotel y llamadas, lágrimas juntos y consuelo separados.

La voz, sobre todo la voz. Arrastrar las vocales y el nerviosismo cuando hay pálpito. No eres relevante. Ni siquiera lo fuiste de forma completa en tu momento.

La desnudez de los cuerpos. Y en un sentido totalmente literal, nada de pseudoprofundidad; me da tanto miedo la expresión "desnudar el alma".

jueves, 18 de septiembre de 2014

Tenía algo escrito aquí. Pero releyéndolo parecía el "mítico discurso surrealista obsesivo sobre paranoias para ganar adeptos", entonces creo que dejar esto en blanco y empezar de nuevo es una buena opción. El autor de esa frase entrecomillada es una de las personas que dejo ir todo el tiempo aunque en realidad quiero que se queden siempre.

Son las 9:46 y a las 11:00 tengo clase, a las 10:30 debo coger un autobús y para no perderlo, es necesario que salga de casa a las 10:20. Esta ciudad me está cambiando.

Acabo de hacer una práctica de conducir y doy pena. "Tú haces de todo, la virgen" me dice otro; sí, como ya te dije, sé un poquito de todo y todo de nada. Todavía estoy esperando a que alguien me resuelva el dilema de qué es mejor.

No soporto escribir en párrafos y no sé por qué hoy me sale así. Pero acabo de (re)descubrir que me encanta madrugar cuando puedo administrar mi tiempo como yo considere oportuno. Tengo la habitación más pequeña de la casa pero no necesito más, ahora apenas hay luz porque las cortinas están cerradas y las luces apagadas y las últimas gotas de la fuerte lluvia que cayó antes golpean mi ventana y es una imagen tan manida que estoy pensando en si tachar esto último.

Me obsesiono con una palabra cada mes.

lunes, 15 de septiembre de 2014

Nuestra. Y no lo dije yo. Solo que esta mañana entre tanta burocracia nos vi en un cristal y me pareció insignificante el resto. Llevo días hablando de zoom y de planos y te juro que lo que mis ojos vieron hace unas horas marcaría un antes y un después en la historia del cine. Fuera llovía - como siempre, como nunca - y no te habría gustado absolutamente nada mi ropa. Menos todavía mi pelo, pero sé que de habernos cruzado te quedarías conmigo. Ahora vivo en un caos externo además de lo que llevo aquí dentro y siento nostalgia y vergüenza a partes iguales cada vez que pienso en lo nervioso que te pondrías de saberlo. Te escribo porque me hiciste dejarlo. Te escribo porque me ardes como historia y no como persona. Durante los dos últimos años de mi vida he sido tu sueño pero estoy segura de que de esos que apenas recuerdas al despertar. A veces te busco. Y te huyo antes de encontrarte. He crecido y has crecido, pero yo he encontrado un lugar y tú solo un parche. No me creo nada. El amor no es amor si enferma. Y que "cuanto más daño te haga, más te estaré queriendo" es una excusa tan manida que discúlpame si me río de vuestra unión. No sabes querer. Ni lo supiste ni sabrás hacerlo nunca porque no se aprende. En realidad te veo en cada final. Pero esta mañana volvimos al principio.

"séculos que non vexo..."

domingo, 14 de septiembre de 2014

Llegar al punto de vaciarme sin ni siquiera escribir. Hablando sola en voz alta, como si estuviera loca. Igual. Imaginar y llegar lejos con las palabras. Es tan frustrante a veces, otras tan acogedor. Refugiarme en una realidad paralela. Que no buena.
Ni mala.
Solo distorsionar la propia hasta el punto en el que no la reconozca. Y empezar así de cero con sentimientos sin necesidad de más borrones. Pero con la constante preocupación de un alma que recuerda todo lo anterior y lo aplica a las acciones presentes. No se puede escapar. Es utópico escapar. La cabeza en cualquier parte pero los pies tocando suelo como norma general para sobrevivir. No debes perderte. Es inútil perderse. Porque si no eres tú será otro el que te acabe encontrando y no todos los brazos son reconfortantes.
Me dijeron que estaba a tiempo de huir 
y me quedé. 
Rechacé la llave de la supuesta libertad 
y preferí someterme 
a tu cárcel. 

La totalidad es demasiada 

incluso para el alma. 

Puedes enamorarte de unos barrotes

y mantenerte ciego ante las cadenas. 

Es tan dulce la condena cuando es contigo. 
Siempre me enamoro de los poetas, y de la utopía más inalcanzable. Tengo vocación de musa y la manía de grabar a fuego todos los días medianamente importantes en mi memoria. Por eso mi vida es una constante inspiración por tragedias que se convierten en los fantasmas de mi día a día. Te debo muchos lunes y muchos veranos muertos sometidos al capricho del sol. Estoy segura de que ni sospechas cuántas veces deshago y vuelvo a caminar por nuestros pasos. Me resulta imposible vivir sin versos, y ese es el motivo por el que me enamoro de poetas. Es infinitamente más atractiva la doble dirección de las palabras. No entiendo las cosas si no me las escriben, no soy capaz de analizar una idea si no la metaforizo. Y por eso baso mis creencias en símiles. Me enamoro de poetas porque saben plasmar en una frase lo que otros intentan expresar durante toda su vida. Son mentes trastornadas con un gran sentimiento de impotencia ante el amor. Escriben novelas, relatos, párrafos. Escriben biblias y manuales de instrucciones. Utilizan personajes y figuras literarias para intentar acercarse a un sentimiento que en realidad está a años luz. Me enamoro de poetas porque tengo vocación de musa. Me enamoro de poetas porque dicen, dicen y se contradicen. Me enamoro de poetas y creo que soy un alma suicida. Ninguna musa es eterna.
(te voy a explicar
todo)

- de esto ya hace tiempo -

es mayo y acaba de llover
tan fuerte que casi te has materializado (aquí)

dónde estás.
se van a cumplir dos años
desde que nos rompimos absurdamente
y no estás aquí para celebrar
nuestro no-aniversario

ojalá lo leas y ardas
ojalá lo lea y arda

prometo no volver a dejarme pisar por nadie

cuando toco el papel es como si
te acariciase
por eso lo evito tanto últimamente

no sé si es el cansancio o el amor
pero tengo ganas de llorar
porque sé que tú a mí no
pero yo a ti
te buscaría hasta el final
y te repetiría mil veces

la capital me susurra
(...)

(...)
escribir así es más fácil
porque no estoy obligada
a ser coherente
y la coherencia en mí
ya sabemos dónde se encuentra

(...)

en serio
te escribo y las gotas empiezan a golpear
mi ventana
y de repente el mundo parece de otro color

necesito volver a sentir que se me fracturan
las ganas de querer
pero el derecho a matarme
solo te lo reservo a ti

te juro que ahora podría quererte más
sé que ahora podrías quererme mejor

te llevo clavado
tanto
que ni la intercalación es suficiente

mi corazón lleva mudo desde ti

(...)

-

Son dos cuadrículas de nostalgia. No volvería a ti pero te llevo arrastrando demasiado tiempo. Qué estúpida pienso, por qué escribo esto aquí si voy a publicarlo. Si cualquiera podría reconocerte en mis palabras.
Mi cama está helada. Va a juego con mi interior. Y que a mí me caben tantos mordiscos en el cuello como tú quieras darme. Que ya es casi el día siguiente y apenas he cerrado los ojos dos minutos. Me arruina el insomnio que no es en sí realmente insomnio. Es fruto de no aceptar, de querer ir más allá pero quedarme siempre en mi cabeza que enferma y cobarde no se atreve a cruzar la línea. Muchas veces, muchas otras mentes no han podido retroceder y no, eso no siempre es bueno. Avanzar teniendo clara la meta es la clave del éxito, pero quién me dice a mí que lo más importante no es tener siempre presente el origen. Visualizar el premio, materializar tu deseo más profundo sin perderte en las miles de bifurcaciones que surgen a cada paso que das. A pasos, no muy fuertes pero tampoco flojos y siempre con cautela. Pero quién marca el límite entre la precaución y lo descontrolado. El problema de tener demasiado mundo interior es cuando pasas a vivir completamente en él.

a mi única

Quiero decir, estás lejos.
Aunque supongo que lo que te quema de mí es mi indiferencia
y no mi distancia.

Aunque esa distancia física pase al plano personal
que todos sabemos
que es a lo que me llevo todo.

Y lo que me llevo de ti es eso:
papeles a la salida y llamadas de auxilio.

A pesar de que esa necesidad de ser salvada
sea mutua
y mutuo era por lo tanto
el agradecimiento.

(era octubre)

Abril no nos dice nada
más allá de los
preliminares
para entrar en materia.

Nunca había conocido materia más explosiva.
Eras el objeto inamovible
(la fuerza imparable se frenó sola).

Tu máxima fue ponerlo todo patas arriba
- porque yo te lo pedí -
y nadie puede decir que no lo hiciste...

Tenemos el don de que todo lo que hacemos nuestro
se extienda y llega a los que no valoran.

A veces quise desintegrarme
por no
saber
valorarte.

Si de mí puedes entender y perdonar todo
yo de tu risa solo merezco el instante de náusea.

lunes, 6 de enero de 2014

Ser consciente de mi propio capricho mental no sé si es un paso hacia delante o hacia atrás.

lunes, 23 de diciembre de 2013

Te soñé salpicado de mi fantasma, y eras tan real que dolía. No desentonaban, no se mostraban ajenos o incoherentes sus rasgos en ti y creo que es la primera (o tal vez no tan primera) señal de aviso. Te encontrabas casi totalmente solapado y yo solo pude actuar como entonces. Como entonces que me equivoqué y juré mil veces no volver a repetir semejante comportamiento. Una ausencia de todo en pequeñas dosis puede provocar el sobrepaso de todos los límites existentes que yo misma puse. Es hora, creo que es ya el momento de dejar de decidir por mí pero aguantar por los demás. Eras tan real.  

jueves, 5 de diciembre de 2013

Y haciendo un breve análisis de mis tres grandes latidos:
Me despertó.
Me desplegó.
Y me salvó.

lunes, 2 de diciembre de 2013

hielo

Me acoge el frío como nadie, me arropa y me llena; corta pero sana.
Y no duele al sangrar.
No.
no duele

Hoy, es que hoy tiemblo. Que no sé si por el frío, por el café, por la vida. Me estremezco en la calle y ahora aquí, en cama, bajo mantas, con Cobain de fondo como siempre y lo cierto es que duele igual. Duelen los acordes de Where did you sleep last night? porque sí, porque dónde estuviste. No me canso nunca de tenerte cerca digo, qué es esto. Por qué. Y esas lágrimas. Qué hacen ahí, a qué vienen ahora. Que eres feliz me dices... qué forma de darle la vuelta a todo. Se me encogió el corazón cuando vi la primera, y sabes, yo eso lo siento. Y siento también, pero esta vez de pena, que se me va lo bueno cada vez que te metes en mi cama y yo no puedo pensar en ti.
No pienso en ti, y lo siento.
No lo hago porque no puedo, porque me bloqueo, "no pienses más en eso" susurras. Y yo grito, grito más
que Kurt porque la verdad me rompió una vez aunque siempre sea la clave para recomponerse.


martes, 19 de noviembre de 2013

Aunque me hayas arreglado las noches vuelve la presión del pecho, y los latidos demasiado rápidos para pensar; los pensamientos demasiado lentos para tranquilizarme.
Vuelven los fantasmas y el silencio y el blucle infinito. La no-respiración y la nube y el otro mundo que no es este pero al que tampoco quiero ir.
Que me has arreglado las noches.

pero no puedes
arreglarme
a mí

domingo, 10 de noviembre de 2013

Me preguntan desde todas partes por qué ya no escribo y no sé darles una respuesta coherente. No es que no lo haga. Es que no esquematizo. Siento tanto dentro al mismo tiempo que solo tengo dos opciones: reprimir o explotar. Y créeme, ambas son igual de difíciles.
Desde hace un largo tiempo se ha reducido considerablemente mi ansia por crear, mi mundo interior, mis ganas de salirme de la línea. Pero como tampoco la sigo, no sé muy bien por dónde ando. Deberías ponerte en mi situación. Deberíais todos estar en la piel de un pseudo escritor durante solo cinco minutos, ¿y ahora? Me pierden los detalles, me ahoga todo el arte que me rodea y no puedo captar, interpretar, inmortalizar. Es horrible la frustración provocada por no saber encontrar un orden dentro de este desorden ordenado minuciosamente para evitar todas esas veces que se rompe cualquier atisbo de intento de esbozo. Redundo como la que más, ya me conoces. Pero empiezo a pensar que no me conozco yo.  

domingo, 3 de noviembre de 2013

Te digo que se me ha salido el mundo exterior. Y lo he perdido. No sé en qué momento, pero lo cierto es que me siento frente a un folio en blanco y solo sale mierda. La mayor mierda que jamás he escrito. Mi vida se vuelve ordinaria, mi entorno se vuelve ordinario, mi cerebro se vuelve una jodida copia de todas esas masas de cabezas vacías. O tan llenas de banalidades. Conozco gente, llegan a mi vida personas con las que antes habría congeniado tan bien y ahora se vuelven inalcanzables. De qué hablan. A qué aspiran. Por qué yo no si antes.

Llegan esencias, entran en mi círculo mentes maravillosas e intento cerrar por todos los medios la puerta que deja pasar tanto ruido exterior, pero desgraciadamente lo peor de la mediocridad es que se mete por cualquier agujero por muy pequeño que sea. Y se extiende y te contamina. Te rompe y te despoja de lo que eres, o de lo que eras, o de lo que podrías haber sido si no hubieras dejado...

Ya no soy. He vuelto a no ser. Me anularon en un pasado y ahora me lo he buscado yo sola. No es esto lo que quiero pero es justo con lo que me conformo.

La mayor mierda que jamás he escrito.

A mi lado todo es inmenso. Y qué.

Me he reencontrado conmigo y con mi mundo, con mis demonios y mi infierno y la escalera que me salva, que me salvó; me he reencontrado con el tiempo que fluyó en algún momento tan artístico. Todo acabó en bloqueo, y mira. A veces tiene que salvarte tinta en piel y garganta fría.

Yo a veces le doy la vuelta al colchón para dormir fuera de aquí, pero, ¿sabes? Ya ningún colchón me abraza como en su momento me abrazaron, ya ninguna almohada me descansa como no hace tanto me hicieron descansar y, evidentemente, ninguna manta me abriga desde que me desabrochaste el corazón.