A partir de ahora me desvinculo y continúo
atravesándote y poniendo el punto de partida justo después de ti.
Que en paralelo ya llevo demasiado tiempo. Todo esto viene a que se
me ha ocurrido que yo valgo lo suficiente como para merecer el
respeto de cualquiera, pero tú te ganaste no valer ni una milésima
del que te tuve yo siempre.
Si el contraste entre esto y lo
anterior es demasiado fuerte no importa, en realidad es habitual, lo
cierto es que nunca fuimos muy de suavizar nada.
No hay comentarios:
Publicar un comentario