martes, 13 de enero de 2015

Aquí la calefacción por primera vez y la casa todavía está caliente después de un amago de. Pero yo ardo y ese contraste me quema de frío a través de mi jersey calado. Si hablamos de ruido te hablo de la lluvia de Santiago, si hablamos de intensidad me río porque somos. Entre mis planes se encontraba la trivialidad (fugazmente relevante) de irme a dormir hace cuatro horas. Qué estupidez si tratándose de mí siempre es al límite, siempre fuera de la línea, desfasado, aleatorio, utópico. El silencio de madrugada solo puede ser roto por teclas o susurros, y mira, otra noche sola. 

"polvo
y herida"

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