miércoles, 5 de noviembre de 2014
Publicar y borrar una entrada cien veces. Casi el número de vueltas que das en mi cabeza, casi la cantidad de giros de cabeza cada día en esta ciudad. O las imaginaciones de un coche negro y un gesto de sorpresa, o una equivocación telefónica. O no. Mis letras a ti, mi sinceridad más sincera y cómo te resbala. Las horas nocturnas que me robas y la forma de abarcar mi estado de inconsciencia. Te juro que ahora sí que te engancharías a mí. Te juro que no ha sido premeditado pero parece que el fin era este. Tu rechazo me golpea fuerte incluso en sueños y el sentimiento de culpabilidad cada segundo que paso despierta. Celebro tus méritos y lloro tus fracasos más que tú, aunque te cueste creerlo, aunque en el fondo sepas que siempre ha sido así. La necesidad de volverte a conocer, de preguntarte lo que ya sé. No lo he dado todo por perdido porque por miedo nunca lo he intentado por última vez.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario