domingo, 14 de septiembre de 2014

Me dijeron que estaba a tiempo de huir 
y me quedé. 
Rechacé la llave de la supuesta libertad 
y preferí someterme 
a tu cárcel. 

La totalidad es demasiada 

incluso para el alma. 

Puedes enamorarte de unos barrotes

y mantenerte ciego ante las cadenas. 

Es tan dulce la condena cuando es contigo. 

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