Nuestra. Y no lo dije yo. Solo que esta mañana entre tanta burocracia nos vi en un cristal y me pareció insignificante el resto. Llevo días hablando de zoom y de planos y te juro que lo que mis ojos vieron hace unas horas marcaría un antes y un después en la historia del cine. Fuera llovía - como siempre, como nunca - y no te habría gustado absolutamente nada mi ropa. Menos todavía mi pelo, pero sé que de habernos cruzado te quedarías conmigo. Ahora vivo en un caos externo además de lo que llevo aquí dentro y siento nostalgia y vergüenza a partes iguales cada vez que pienso en lo nervioso que te pondrías de saberlo. Te escribo porque me hiciste dejarlo. Te escribo porque me ardes como historia y no como persona. Durante los dos últimos años de mi vida he sido tu sueño pero estoy segura de que de esos que apenas recuerdas al despertar. A veces te busco. Y te huyo antes de encontrarte. He crecido y has crecido, pero yo he encontrado un lugar y tú solo un parche. No me creo nada. El amor no es amor si enferma. Y que "cuanto más daño te haga, más te estaré queriendo" es una excusa tan manida que discúlpame si me río de vuestra unión. No sabes querer. Ni lo supiste ni sabrás hacerlo nunca porque no se aprende. En realidad te veo en cada final. Pero esta mañana volvimos al principio.
"séculos que non vexo..."
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