la madrugada
húmeda entre estas paredes
se me antojó indomable
llenita de ese olor a cuerpos calientes
con el silencio golpeándonos
y temblando de rabia
fue de nuevo el abrigo
sin entenderse a una misma
cómo abordar tanta miseria
en estos tiempos de caos y desconcierto
otro cuidará mi cielo
No hay comentarios:
Publicar un comentario