miércoles, 31 de diciembre de 2014

Cómo explicarte que solo siento que necesito a alguien cuando puedo pasar días sin verlo y tan en paz. Pero no voy a pedirte que adivines cuándo necesito estar encerrada y que no salgamos de la cama o cuándo te grito con los ojos que me saques a pasear medio escondida en la bufanda y no poder mover las manos del frío y sin embargo querer que esa salida sea eterna.

Que la luz tenue mejor,
y la música también
(pero los gemidos no)

Y que hay alguien que tiene razón y qué más da lo que sintáis vosotros al respecto de lo que escribo. Cierra los ojos si no quieres seguir leyendo, por lo menos mis puñales tienen cierta elegancia. Repito que me ahorráis mucho tiempo si me avisáis de vuestra no lealtad al principio. Todavía hay quien cree que estoy en esta situación por gusto, que miento al decir que no puedo aclararme, que despido sentimientos que en realidad se van solos. Me gustan las canciones con cuarenta y cinco segundos finales de caos musical.

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