lunes, 8 de febrero de 2016
Tengo miedo irracional, pánico a lo hipotético. Ansias de ahora mismo y necesidad de calma, exigencia de orden, de claridad; no me tocas hasta que sepa qué hay después. Desnuda pienso, sin saber dónde acaba mi piel y empieza la tuya te miro para entender que pasando esto no queda nada, no espera nada, no sigue nada. Sin reconocerte una noche se rompe todo, no puedo saber si siempre fue así y no lo supe ver o si el paréntesis cambió más de lo que esperábamos. No recuerdo mis palabras exactas aunque sí sé que en muchas no estuve acertada pero tampoco me paraste. Entonces yo qué. Llevo meses acomplejada con algo que supone la base perfecta para cualquier tipo de relación y es también lo que me hace acabar, frenar y culpabilizar. Cuando los huecos de dos cuerpos encajan no creo que haya más vueltas que darle. Cuando la conexión se manifiesta por fin después de muchos años por qué me obligo a apartarla. Cuando no hay nadie más y no es malo por qué el ahogo y el lo siento, pero hoy no. Pero necesito más estímulos que los corporales, y no puedo mantenerla si me lleno la cabeza con quién sabe qué películas, no necesito abrir ningún frente más. Hace tiempo buscaba dormir sola y ahora lo repelo.
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Hola pava. Qué vas a hacer con eso si no lo usas?
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