miércoles, 12 de noviembre de 2014
El desamparo absoluto, el cada día con alguien distinto porque ya no encuentro hogar en nadie. Siempre las manos frías y la cama vacía, siempre el hoy no me levanto y el dormir sola. Me estoy cansando de dormir sola. Empiezo con otra para sentir que existen personas incluso más perdidas que yo, juro que he dejado de encontrarme, creo que tú de buscarme. La sensación de pérdida constante y mi primer alejamiento, tu reiterado punto y final. El golpe de viento de la vida cada mañana al salir del portal, su puesta en funcionamiento, mi desconcentración porque te encuentro en todos los rostros. Las piedras de esta ciudad, la zona vieja por la que me encanta perderme y seguir a madres que me lleven hasta ti. La angustia por provocar rabia, la culpa por no poder deshacerme de ti. El creer que me escondería en todas las estaciones de tren, en todas las paradas de autobús por si, por casualidad, por algún capricho del destino, llega una tarde cuando ya oscurece y entre toda la multitud fuerzo un reencuentro. Tengo que dejar de fallar entiendes, tengo que dejar de culpar. Y dormir más. Todos los días mi cabeza me pide dormir más.
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es como si estuviera dentro de ti
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